viernes, 27 de enero de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 29

-¡Hola!-saludó Olivia a "Yasmina"-No me olvido de ti. No te pongas celosa. Venga. Te voy a poner guapa. ¿Qué te parece? ¿Te parece bien? ¿Sí? "Helen" está un poco mejor. Por lo menos, ya bebe agua. Espero que siga mejorando.
Se puso a cepillarle el pelo.
-Tienes un talento natural para los caballos-observó Jack-¡Fíjate en "César"! Son caballos que se han criado en libertad. Auténticos caballos salvajes. Se resisten a ser dominados. Pero...Tú...No sé la de veces que me ha tirado "César". ¡Por no hablar de "Diablo", maldito sea! Creo que empatizas con los animales. Los entiendes. Yo, a pesar de los años que llevo trabajando en este rancho, no he conseguido nada. No entiendo a los animales. A menudo, pienso que "Pike" no es un perro. Es un coyote. Pero tú lo encontraste. Y lo has domesticado.
-No creo que empatice con los caballos-replicó Olivia-Eso es una estupidez. Ellos perciben que soy feliz. Me gusta vivir aquí. Trabajar aquí. Es que son listos. Saben cuándo una persona está triste y cuándo está contenta. Me lo ha dicho Dos Nubes.
-Has viajado mucho por la región. Y fuera de ella. Acompañas a tu padre en sus viajes. O viajas tú sola. No tienes miedo de nada.
-Pero siempre vuelvo a casa.
-¿Nunca has pensado en irte lejos?
Olivia abrió mucho los ojos al oír aquella pregunta. Parecía estar escandalizada. Era la confirmación de un rumor que estaba sonando de forma insistente. De un rumor al que ella quería hacer oídos sordos. Que podía irse de Streetman. Eso no va a pasar en la vida, pensó Olivia.
¿Cómo podía hacerle aquella pregunta?
¿Cómo podía pensar que ella podía irse? ¡Era una estupidez!
-¿Irme lejos de Streetman?-se escandalizó Olivia-¿Te has vuelto loco? ¡Ni hablar! No quiero abandonarlo todo y empezar de cero en otra parte. Yo no soy así. Ésta es mi casa. Es mi hogar. Quiero quedarme aquí. Aquí nací yo. Y quiero morir aquí. Además...¡Toda mi familia vive aquí!
¿Estaba siendo sincera? Una parte de ella quería pensar que sí. Que era sincera. Pero...
Olivia bajó los ojos durante unos segundos. No quería hacerle daño a nadie. Si veía que estaba perjudicando a Jack o a Danielle, se iría. Lo había decidido. Era mejor poner tierra por medio. No quería terminar como acabó la madre de Ethan y de Freddie. Se llamaba Dawn. Y cometió el error de acabar convertida en la amante de un hombre casado.
-Eres muy noble, Livie-le aseguró Jack.
-Exageras-bufó la joven-No se trata de nobleza. Se trata de decnecia. Dillon y Tyler se han ido. No seguiré sus pasos. No pienso irme de aquí nunca.
-Estás muy pegada a tu tierra. Y quizás Dillon también esté pegado. He oído que piensa volver.
Era otro rumor que estaba empezando a cobrar fuerza.
Dillon estaba casado con Lara.
Pero no era feliz en su matrimonio. Y estaba pensando en poner tierra por medio. Una temporada separados les vendría bien.
El posible retorno de Dillon no afectaba en absoluto a Olivia.
-Amar mi tierra no es un defecto-afirmó la muchacha-Al contrario. Yo lo considero como una virtud. Todo irá bien. Se lo digo muchas veces a mi padre. Él habla de...¡Bah! De todos modos, nunca me iré de aquí. Y si Dillon quiere regresar, será bienvenido.
-Eso está bien.
-¿Verdad que sí?
-Mi mujer odia este sitio. Siempre está hablando de irse a otra parte. A Helena...A Sacramento...A San Francisco...A Houston...A Alameda...A Dallas...No le gusta que trabaje aquí. Dice que se ahoga. Que no es feliz. Y discutimos por eso.
-¡Vaya! Lo siento mucho. No lo sabía.
-No lo lamentes.
-Estoy segura de que saldréis del paso. Danielle y tú hacéis una buena pareja. Merecéis ser felices. Yo...Os deseo toda la dicha posible.
Olivia pensó en su hermano. ¿Sería cierto que Dillon iba a regresar?
Fue la cocinera la que se lo contó.
Nora era una joven negra que trabajaba como cocinera para los O' Hara. Fue ella la que le contó que había oído rumores acerca del retorno de Dillon a Streetman. Fue su vecina Fiona la que habló de que su hermano no era feliz al lado de Lara.
-¿Acaso tus hermanos han sido felices desde que se fueron, Livie?-aseveró Fiona-Están más que arrepentidos de haberse ido.
A lo mejor, la presencia de Dillon le serviría a Olivia de desahogo. Su hermano estaba atravesando una crisis conyugal. Él podía entender lo que ella sentía por Jack. Se sentaría a hablar con él. Si Dillon regresaba, podrían tener una verdadera relación de hermanos. Como la que tenía con Freddie. Pero Freddie estaba pensando en irse. Decía que oía voces. Y que esas voces le decían que debía de apartarse de la vida mundana y servir a Dios. Todo apuntaba a que el joven estaba pensando en ingresar en un seminario.
¿Y si Freddie decidía ordenarse sacerdote?
Podría acudir a Ethan. Pero su hermano no quería verla. Además, estaba cortejando a una joven del pueblo llamada Lucy. Pensaba en casarse con ella. La relación iba en serio.
El ambiente en el pueblo era lúgubre. Rafael Santana había muerto finalmente.
Era algo que todo el mundo, incluso la propia familia del difunto, esperaba. Eliza estaba por fin sola. Pero no era lo que ella esperaba. Olivia acudió al entierro.
Eliza parecía una sombra de sí misma. Iba vestida de negro. Estaba pálida y muy delgada. En sus ojos estaban reflejados las huellas del dolor vivido al lado de su marido. De las noches sin dormir cuidándole.
-No sé vivir en libertad-le comentó Eliza a su cuñada Arabella, hermana de su marido.
-Ahora, tienes que mirar para adelante-le exhortó ésta-Mi hermano será juzgado por sus muchos pecados.
-Pecó mucho. Pero yo lo amaba de una forma extraña. Ya...No sé si era amor. O lo que era.
-Lo que tienes que hacer es pensar en ti por una vez en tu vida, Liza. Rafael ya no está. Mi hermano te ha hecho demasiado daño. Espero que se esté pudriendo en el Infierno. Y espero que tú seas feliz.
Danielle no sospechaba ni remotamente la clase de sentimientos que Olivia despertaba en Jack. Ella era el amor prohibido de su marido. Y ni siquera lo sospechaba. Jack intentaba disimular sus sentimientos hacia la joven. Livie... Olivia...Su Livie...Su Olivia...Su amor...Su todo...
Olivia terminó de cepillar a "Yasmina".
Jack nunca la había oído quejarse de su trabajo. Decía que era feliz de aquella manera.
Olivia le besó en las mejillas cuando se giró hacia él.
Jack cerró los ojos.
Olivia le besó en la frente.
-Me tengo que ir-le dijo-Hoy me toca sacar a pastar el ganado. No quiero regresar tarde. Mi padre quiere ir a casa de los Santana. No pudo ir al entierro de Rafael. Le gustaría darle el pésame a la pobre Eliza. Me temo que no va a levantar nunca cabeza. Él le hizo creer que no valía nada. ¡Maldito sea! Por suerte, el resto de la familia, especialmente Arabella, se preocupa por Eliza.
Volvió a besar a Jack en la frente.
-¿Vas tú sola?-le preguntó el hombre-Quiero decir...Con el ganado...
-"El Bizco" me acompañará-respondió Olivia-Y va también Greg. Los conoces a los dos. Me temo que serán una mala compañía. Acabaré yo haciendo de protectora con ellos.
Se echó a reír con su comentario.

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